domingo, 20 de septiembre de 2015

“Lo que se aprende en un coro no se aprende en ningún sitio”



“Lo que se aprende en un coro no se aprende en ningún sitio”


Nacido en Sevilla (España) en el año 1954. Antonio Martínez Oliva es el director desde septiembre de 1985 de uno de los coros con más prestigio de la capital andaluza, el coro del Ateneo. También desde 1991 se dedica a la docencia. Gracias a él, el conservatorio elemental de Triana cuenta con una orquesta fundada en el curso 1995/1996, que sigue en pie en la actualidad con gran éxito.
Antonio Martínez Oliva hablando
Antonio Martínez Oliva
Pregunta.- De pequeño, ¿qué quería ser?
Respuesta.- Cuando tenía once años quería ser ingeniero industrial, con lo complicado y duro qué es. Más adelante, a los catorce años me interesé por la música. Pregunté dónde estaba el conservatorio que por aquella época era una cosa que estaba lejísimo, no es como ahora que hay tantas posibilidades. Y por otro lado me gustaba la médicina. Así que decidí empezar las dos carreras a la vez, música y medicina. Dejé la música por un tiempo para poder acabar medicina, y luego la retomé y acabe también la carrera de música. Y aquí estoy.
P.- ¿Cómo y por qué tomó la decisión de dejar la medicina?
R.- Eso es algo que ahora se dice en un momento pero que en su momento me costó pensarlo mucho. Le di muchas vueltas a la cabeza y madure mucho la decisión. Pero por aquel entonces la medicina tampoco estaba demasiado bien de trabajo, de hecho yo estuve en la bolsa de trabajo de Sevilla, y en los ocho o nueve meses que estuve, no conseguí ningún empleo. Entonces me fui a Huelva y empecé a trabajar como médico en verano, pero solo era un trabajo para verano. Y entre eso y la pasión que sentía por la música, al final me decanté por ella.
P.- ¿Cuándo entró la música en su vida?
R.- Eso lo sentí yo desde muy pequeño, recuerdo que mis padres cuando yo tenía unos cinco años me pusieron un CD de Strauss y me encantó. Después con diez años entré en la escolanía del colegio y descubrí que cantar me gustaba muchísimo. Así que con catorce años hicimos un grupo en el colegio donde cantábamos con la guitarra en las misas. Yo siempre he estado muy cerca de la música,  y la música muy cerca de mí. A los dieciocho años me matriculé por primera vez en un conservatorio.
P.- ¿Dónde estudió?
R.- Pues he estudiado en el conservatorio de la calle Jesús del Gran Poder, cuando por supuesto aun no estaba dividido. Se llamaba Conservatorio Superior de Música de Sevilla, y era el único que había.
P.- ¿Cuál es su instrumento preferido?
R.- La voz, indudablemente la voz. Hay muchos que me gustan y me hubiese gustado haber tocado alguno con más agilidad. Por ejemplo me hubiese gustado tocar el piano mejor de lo que lo toco, y me hubiese encantado tocar el violonchelo. Esos son los instrumentos que me llaman más la atención.
Antonio Martínez Oliva hablando
“Cantar es fundamental para cualquier músico”
P.- ¿Cómo empezó su carrera?
R.- Mi carrera como director empieza desde muy joven, siempre he tenido esa facilidad. En mi colegio en los grupos que he mencionado anteriormente de misa de juventud, yo era el que sacaba los acordes de la guitarra, las voces, el acompañamiento…Luego, estando en el coro de la universidad, con dieciocho años aprendí más sobre la música clásica, el propio director del coro, Luis Izquierdo, contaba conmigo para muchas cosas. De hecho incluso una vez que se ausentó,  me pidió a mí que lo sustituyera, y allí me vi yo enfrente del coro y del organista y descubrí que tenía facilidad para hacerlo. Muchos chicos del coro me pidieron que formase mi propio coro, y a veces hacíamos un grupito y nos divertíamos en casa ensayando, cantando villancicos. Más adelante entré en el coro del Ateneo por mediación de Fernando España, que dejaba el coro y me invitó a tomarlo y a partir de ahí aprender y aprender. He hecho cursos, he observado siempre muchísimo y sigo aprendiendo día a día. También la orquesta del conservatorio me sirve para mi aprendizaje. No quiero pecar de petulante, pero siempre he tenido facilidad para unir las voces o los instrumentos. Aunque yo también tengo mis limitaciones como es natural y se hasta donde puedo llegar.
P.- ¿Quién diría que fue su mentor?
R.- Aprendí mucho con Luis Izquierdo, fue el primer director que conocí, estuve con él en el coro de la universidad y aprendí muchísimas cosas. Pero ya te digo que yo a lo largo de mi vida he aprendido mucho observando. Tuve la suerte de que en la época del coro de la universidad, existía la Orquesta Bética y daba conciertos con regularidad. Los miembros del coro de la universidad teníamos un pase para ver los conciertos, financiado por la Caja San Fernando, tuve  el privilegio de asistir todas las semanas a conciertos y eso me enriqueció muchísimo. Me fijaba en los instrumentos, las diferentes voces, cuando entraba cada uno, y sobre todo en los diferentes directores.
Aunque puedo decir que Luis Izquierdo, quizás por ser el primero es mi mentor, he aprendido de mucha gente, también aprendí mucho de Fernando España y no se…aprendo de todo el mundo que puedo sacar algo positivo, incluso de lo negativo para procurar no hacerlo
P.- ¿Le gusta la docencia?
R.- La docencia me gusta muchísimo, lo que ocurre es que cada vez los alumnos estudian menos. Los alumnos tendrían que estudiar más y tener otra aptitud. No se como podría organizarse esto, pero se necesita un cambio de planteamiento. Pero vamos, enseñar me gusta mucho sobre todo cuando hay alumnos verdaderamente interesados. Tengo mucha experiencia, muchas cosas que enseñar y contar, y cuando ves que hay gente que te escucha te satisface explicarle cosas que le puedan servir para su baraje cultural. Se dediquen o no a la música.
Antonio Martínez Oliva en el conservatorio
“Me encanta la docencia”
P.- ¿Cómo compagina la docencia con la dirección?
R.- En cuanto a la dirección estoy ahora mismo con el coro del Ateneo, que lo dirijo dos tardes a la semana. Lunes y jueves después de las clases en el conservatorio. Me gustaría mucho más poder dar clases por la mañana porque así tendría un respiro después de comer para descansar. Pero bueno los conservatorios tienen que estar por la tarde ya que los chicos tienen el cole por la mañana.
P.- ¿Desde cuando dirige el coro del Ateneo?
R.- Desde el año 85, hace ya mucho tiempo, el curso 2010/2011 me hicieron un homenaje bastante emotivo, que fue para mí una satisfacción muy grande. Este es el curso 27 que llevo ya con ellos y parece ayer cuando empecé.
P.- ¿Por qué se hizo cargo de ese proyecto?
R.- Como te he comentado antes, muchos compañeros del coro de la universidad me decían que formásemos un coro, y mi respuesta siempre era la misma, todavía tengo que aprender y prepararme. Entonces cuando Fernando España me comentó que quería dejar el coro y me ofreció ocupar su puesto, sentí que era el momento oportuno, había tenido varios años de formación y me pareció que podría llevarlo a cabo. Y fíjate ya han pasado 27 años y la gente sigue está contenta
P.- ¿Cuáles han sido los momento mas significativos durante si dirección?
R.- Evidentemente te diría que el primer concierto es un momento muy importante. Por supuesto cada concierto para mí es un momento agradable, un momento de disfrute escuchando a las voces, dirigiendo…Luego hay momentos especiales, más significativos como  por ejemplo en el 97 que hicimos el Réquiem de Fauré con la orquesta y para mí fue un momento inmemorable. O en Marchena en el año 2000 que recuperamos el Miserere de Eslava
P.-En casi ningún conservatorio elemental hay orquesta, ¿cómo surgió en el conservatorio de Triana? ¿Fue idea de usted?
R.- Surgió la idea precisamente un año que yo no estaba, porque la orquesta la fundó una chica que se llama Judith Gutiérrez que aprobó las oposiciones en la misma promoción que yo. Yo estuve dos años fuera de aquí, el primero con las prácticas en Huelva y el segundo trabajando en el que entonces era el conservatorio superior. Cuando vine la orquesta llevaba un año en  funcionamiento, entonces me la ofrecieron a mí y desde entonces la dirijo.
P.- ¿Cree que es bueno para el futuro de los pequeños?
R.- Sí, muy buena. En la orquesta los alumnos se acostumbran a varias cosas. En primer lugar, a una disciplina de trabajo, van viendo como funcionan el resto de los instrumentos, como suenan, en que momentos tocan o no…todas esas cosas son muy importantes. También se acostumbran a seguir a un director, no solo a seguir la mano, sino también matices, picados, legatos…Los chavales que están en la orquesta cuando llegan a grado medio lo agradecen, más de uno me lo han comentado, llegan allí y tienen ya experiencia. A parte muchos de ellos empiezan a trabajar más cuando entran en la orquesta, se animan, se crecen, se divierten.
Antonio Martínez Oliva en el conservatorio
“Cada compositor llena una parte de mi alma”
P.- ¿Qué prefiere la dirección o la docencia?
R.- Creo que con la dirección, la docencia me gusta mucho. Pero la dirección es muy agradable. Si te gusta y tienes un buen grupo que manejar, la experiencia es maravillosa.
P.- ¿Qué prefiere dirigir un coro o una orquesta?
R.- Dirigir un coro, me gusta mucho dirigir orquestas también. Pero he tenido más contacto con la dirección de coros, además me fascina la música de coro. El coro tiene dos facetas que considero muy importantes, una es la letra, un coro por el simple hecho de cantar ya tiene que utilizar la palabra, el texto. Cuando se está cantando se pueden decir muchas cosas. Y la segunda cosa que creo que tiene un coro que no tiene una orquesta, es el deseo continuo de cantar siempre, sobre todo gratuitamente cuando no hay dinero. Un coro siempre está dispuesto ha hacer música, encontrar una orquesta ya cuesta más trabajo. 
P.- ¿Qué compositor le llena más?
R.- Hay muchos, cada uno llena una parte de mi alma. Mozart me gusta mucho, su música es alegre y divertida;  la música de Bach es auténtica arquitectura, vas viendo como se va formando ese edificio sonoro; Mendelssonh  me encanta, la dulzura que tiene en su música; Stravinsky, Poulenc…hay muchos músicos. Y Beethoven también me gusta, aunque no me gusta todo.
P.- ¿Qué país considera que es actualmente el “top” de la música?
R.- De la música clásica yo te diría centro Europa, no te voy a hablar de un país porque en realidad hay muchos: Alemania, Austria, Inglaterra…y España también ha avanzado mucho, tiene muy buenas orquestas.
P.- ¿Cree que España enfoca bien los estudios musicales?
R.- No, rotundamente no. Porque España tiene, desde mi punto de vista, un defecto gordo, y es que las administraciones públicas no se dejan aconsejar por los que tenemos experiencia musical.
P.- ¿Qué soluciones propondría?
R.- La primera solución que propondría es que los alumnos que van al conservatorio pudieran dedicarle más tiempo a la música porque le quitarán tiempo de los estudios primarios. En la LOGSE estaban previstos unos centros que se llamaban centros integrados, estaban pensados para que los niños dieran por la mañana matemáticas, lengua, solfeo y su instrumento, teniendo las tardes libres para estudiar. En segundo lugar, no cerrar nunca la puerta a un niño por pasarse un año de la edad correspondiente.
P.- ¿Qué consejo daría a los jóvenes que aun están formándose?
R.- Le daría varios consejos.  Lo primero es que si aman la música, que la amen de verdad, que se entreguen de verdad. La música es como un amigo mientras más la tratas más confianza tienes con ella. En segundo lugar, que pertenezcan a una agrupación musical, si entran en un coro mejor. Lo que se aprende en un coro no se aprende en ningún lado. Es muy importante cantar en un coro. También tener otro tipo de agrupaciones de cámara, orquesta…En tercer lugar, escuchar muchísima música, escuchando es como más se aprende, ir a conciertos de todo tipo. Y por último, leer todo tipo de libros sobre música. Conocer la historia de la música es fundamental, mientras más se conoce, mejor se toca.
Galería de fotos “Antonio Martínez Oliva”
FUENTES:
Texto: declaraciones de Antonio Martínez Oliva
Fotos: elaboración propia subidas a mi cuenta de Flickr.
Vídeo: extraído de Youtube– Usuario: grupomusicarte
Galería: propia subida a mi cuenta de Flickr.

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