domingo, 10 de junio de 2012

La Dependencia en la Relación Amorosa

Sabéis que la dependencia en la relación amorosa no es verdadero amor sino imposibilidad de valerte por ti mismo? El no soportar la soledad es negarte, no aceptarte, incapacidad de relacionarte contigo. El miedo a la pérdida de tu pareja refleja el grado de dependencia que has desarrollado y el nivel de desvalorización que esa ligadura ha producido en ti mismo. "El desapego es el costo que debes pagar por acercarte a tu libertad absoluta". (Autor desconocido)













La dependencia amorosa es dañina porque la persona pierde autonomía y eso, pude llevar a la obsesión de un “supuesto amor” cuando en realidad es la necesidad propia del sujeto que padece esa manera de sentir. Puedes disfrazar ese amor desmedido (que no existe) por un apego a ser un anexo de la persona mientras pierdes tu autenticidad, mutando en quien la otra persona quiere, necesita o desea.
Este estado es un trastorno de la personalidad dentro de las dependencias afectivas. Es la que está orientada a una pareja y/o a la “necesidad imperiosa” de estar con otro y moldeada a esa persona, no compartiendo sino tratando de estar en su interior; te conviertes paulatinamente en un ser invasivo del cual querrán alejarse porque causas deterioro en la relación, perjuicio en el otro y destrucción en tu persona. Esta dependencia está vinculada con las dificultades emocionales necesarias para establecer vínculos significativos con otras personas; el miedo indescriptible que sientes a perder a ese ser que “te da la sensación que no podrás respirar en su ausencia” es uno de los pilares de esta adicción.
Así mismo otro ingrediente que estropea la pareja tanto como el miedo es la ansiedad continua de saber todo lo que puedas, por ejemplo: que formas parte de su vida amorosa, temor a no ser querido/a como anhelas, celos frecuentes en situaciones ilógicas y una gran dificultad de poder caminar “con tu pareja” y no en una simbiosis que te enferma mientras generas malestar en el otro/a desencadenando ganas de alejarse. Cuando la dependencia comienza a ser el estar constantemente con el otro, saber a cada momento que está haciendo o pensando etc; está manifestando una excesiva y generalizada necesidad de ser atendida entonces paulatinamente empieza a presentar una conducta sumisa ante el gran “fantasma” de ser abandonada.
La dependencia amorosa se caracteriza también por vivir tu vida a través de la ajena, sin tener en cuenta sus necesidades o su propio bienestar; por eso no es amor genuino porque olvidas lo que era la paz compartida para sentir culpa autodestructiva y esto pasa porque no logras ser una persona llena de tus propios intereses, con objetivos establecidos acorde a tus prioridades, sientes pero no tienes una plena claridad de que entonces necesitasde otro para absorberlo y ser a través de esa co-dependencia. El amor leal y transparente va por caminos paralelos que no se entorpecen entre sí sino que se enriquecen al compartir, sin perderse de sus necesidades sino que hallan potenciadas sus habilidades; el dependiente solo siente en la oscuridad de su miedo y angustia temor a perder aquello que “cree” tener.

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